Desde que se anuncio la publicación del libro de los tres norteamericanos en donde contaban su historia en cautiverio me llamó la atención leerlo, pero solo hasta hace una semana que salió a las librerías en Colombia conseguí un ejemplar, el cual leí con bastante rapidez, entre otras porque la historia lo engancha desde las primeras lineas.
Es terrible encontrar las historias de tantos secuestrados que como Keith, Mark y Tom vivieron y siguen viviendo una experiencia tan desgarradora como el secuestro. Más allá de lo que se especulo de las historias de amor entre los secuestrados (que no ocupa mas de unas lineas), si se leen desgarradoras historias como el nacimiento de Emmanuel el hijito de Clara Rojas y todo lo que ella como mujer y como madre padeció al verse separada de su pequeño, así mismo nos muestra como a pesar de estar mucho mas tiempo en cautiverio que otras personas, son los militares los mas fuertes y los mas compañeristas, tal vez porque en ese medio han aprendido que solo estando unidos pueden lograr la supervivencia, contrario a lo que pasa en la Política, donde para surgir tranzan y hasta le venden el alma al diablo.
Es verdad se critica la forma de actuar de Ingrid Betancour y de Luis Eladio Perez, pero lo leo simplemente como que el secuestro logra en algunas personas sacar lo mejor de si y en otras hace todo lo contrario, igual que sucede en cualquier situación crítica de la vida, los protagonistas de esta historia también reconocen que no siempre fueron fáciles de tratar y es apenas lógico, cuando nos cambian la forma en que hemos estado acostumbrados a vivir.
Al final lo mas triste es asumir que afuera las cosas y la vida siguen mientras quienes permanecieron secuestrados parecen haber sido congelados en el tiempo, externamente se nota que el tiempo ha pasado y ha sido menos benévolo con ellos que con sus familiares, sin embargo internamente permanecen aferrados a lo que dejaron afuera esperando encontrar a sus seres queridos tal como los recuerdan, sin embargo y por lo que se ve en una y otra historia el tiempo y la distancia pasan la factura y aquellos que fueron esposos o novios principalmente se transforman en casi unos desconocidos.
Hoy jueves 16 de abril escuchaba a primera hora de la mañana que las FARC comunicaban que iban a liberar unilateralmente a Pablo Emilio Moncayo, sentimos una gran alegría por el y por su familia, pero como siempre, sentimos alegría por ellos y tristeza por todos los que se quedan en cautiverio, no olvidemos que aun son muchos seres humanos que siguen y seguirán viviendo en cautiverio, debemos volver a decir NO MAS y mantener nuestra exigencia hasta que el último de los secuestrados regrese a su hogar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario